viernes, noviembre 12, 2004

...No vamos a dejar de hablarles sólo porque no nos estén escuchando. Nos gusta escucharnos a nosotras mismas. Es uno de nuestros mayores placeres. A menudo mantenemos largas conversaciones con nosotras mismas, y somos tan inteligentes que a veces no entendemos ni una palabra de lo que decimos...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal